Stocks caros o críticos

curvasLa teoría clásica de la gestión de stocks determina las cantidades económicas de compra de un artículo, su punto de pedido y la frecuencia de compra. Las oscilaciones de la demanda y de los plazos de entrega de los proveedores se han resuelto con criterios probabilísticos, a fin de proporcionar el nivel de servicio deseado al cliente.

Su aplicación sistemática a un inventario arroja valores únicos para cada artículo de que consta.

El stock de un artículo se puede descomponer en dos clases: operativo y de seguridad. El primero se destina a cubrir la demanda media. El segundo está concebido para poder servir a los clientes cuando se retrasa la llegada de nuevas unidades, o cuando éstos piden cantidades mayores que las habituales.

La relación entre el stock de seguridad y el stock operativo medio es un buen indicador de lo erráticas que son la demanda de un artículo y los plazos de suministro de los proveedores.

Cuanto más bajo sea este ratio para un artículo, mejor se podrán gestionar sus existencias. Esto significa que la demanda de los clientes tiene muy pocas oscilaciones alrededor de la media, y que los plazos de reposición de nuevas existencias son altamente fiables.

En el caso particular de que el ratio valga 1, demanda media y stock de seguridad son iguales. Si el valor del ratio aumenta considerablemente, el stock destinado al consumo medio resulta irrelevante dentro del conjunto. Esta situación aparece en artículos cuyo consumo medio es muy bajo y errático en el tiempo. La gestión de estos artículos no merece ninguna atención especial cuando tienen un bajo precio unitario de adquisición, puesto que su contribución a la variación del valor total inventariado es irrisoria.

No ocurre lo mismo con artículos de elevado precio unitario de adquisición. La gestión de sus stocks cambia en función del tiempo de entrega que el cliente está dispuesto a asumir. Si el plazo de suministro del proveedor es inferior al que admite el cliente, la mejor gestión es no almacenar ninguna cantidad de dichos artículos (este criterio vale igualmente para artículos de bajo precio unitario). Las cantidades demandadas se solicitan al proveedor y se le pide que, en el mejor de los casos, las entregue al cliente. El impacto de esta decisión en el inventario total es nulo; el mínimo posible.

Si el cliente no está dispuesto a esperar el tiempo de suministro del proveedor, no habrá más remedio que disponer de un stock. Las siguientes cuestiones que surgen son cuánto stock hay que tener y con qué criterio construirlo.

Determinar el tamaño del stock a partir de la teoría clásica de la gestión de stocks es una opción posible, pero no la más adecuada. Las distribuciones de probabilidad binomial y normal, utilizadas en el cálculo del stock de seguridad, son adecuadas cuando el consumo medio de un artículo es elevado. Sin embargo, no resultan válidas para consumos medios bajos.

La cantidad económica de pedido depende del consumo anual de unidades, de los costes de posesión de la mercancía y de los costes de gestión de pedidos. El stock total de mercancía oscila entre un valor máximo y otro mínimo (stock de seguridad), cuya diferencia es la cantidad económica de pedido.

Una alternativa la gestión de stocks clásica es la construcción de stocks a través de la distribución de probabilidad de Poisson, que es la que mejor se ajusta al comportamiento de artículos de bajo consumo. El procedimiento operativo consiste enviar inmediatamente al cliente las unidades que pide de un artículo y, acto seguido, solicitar al proveedor la misma cantidad de unidades enviadas al cliente.

El stock a mantener dependerá del consumo medio de unidades del artículo durante el plazo de reposición del proveedor, el cual sigue una distribución de probabilidad de Poisson. Si el stock fuera el consumo medio en dicho plazo, habría una cantidad importante de unidades que no se podrían servir. Por tanto, habrá que definir un porcentaje máximo de unidades del artículo que no se van a servir en caso de que el cliente las pida, es decir, el nivel de servicio que se quiere proporcionar.

Conocidos el consumo medio en el plazo de entrega y el nivel de servicio, el stock a mantener es un número de unidades tal, que la probabilidad acumulada de la distribución de Poisson del consumo medio en el plazo de reposición sea igual o mayor que el nivel de servicio deseado. El ejemplo que sigue ilustra lo expuesto.

Poisson

El stock a mantener aparece resaltado. Si se desea que el nivel de servicio sea el 99,50 %, el stock constará de 5 unidades; si el nivel de servicio fuera del 93,00 %, bastaría con un stock de 3 unidades. La distribución de Poisson está implantada en Excel; no es necesario recurrir a tablas para obtener la probabilidad acumulada para cualquier valor del consumo medio en el plazo de entrega.

El stock que se obtiene por el empleo de la distribución de Poisson es independiente de los costes de posesión y gestión, considerados en la gestión de stocks clásica. Los stocks construidos de esta manera están enfocados a proporcionar un elevado nivel de servicio al cliente. De hecho, casi toda la existencia está destinada a stock de seguridad.

El stock de repuestos que cumplen con estas condiciones se suele calcular por este método.

Este procedimiento de dimensionado de stocks también se aplica a los artículos para los que los clientes exigen un nivel de servicio muy elevado, por considerarlos críticos. No disponer de existencia suficiente para atender al cliente puede ocasionarle perjuicios importantes, cuya repercusión económica es sensiblemente mayor que el valor de su stock. Es el caso de las máquinas encargadas de procesos de fabricación o los grandes equipos informáticos.  La ausencia de un componente puede ocasionar elevados tiempos de parada, cuyas consecuencias son nefastas para los procesos de fabricación y de generación de información.  El stock de ciertos medicamentos también se construye según este guión; su falta puede provocar consecuencias fatales para las personas necesitadas.

No se debe olvidar que los factores que influyen en el stock idóneo de un artículo cambian continuamente. Por ello, es preciso rehacer el cálculo con cierta frecuencia y, así, evitar sorpresas desagradables.

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Acerca de Juan Carlos Viela

Ingeniero Industrial, con más de 30 años de experiencia, la mayoría en operadores logísticos. Profesional independiente, artesano de la logística, que combina consultoría y formación práctica a profesionales de todos los niveles.
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4 respuestas a Stocks caros o críticos

  1. Percy Soldevilla dijo:

    Comparto los criterios vertidos en tu comentario. Se debe actualizar frecuentemente los cálcuos para establecer un buen control de stocks, teniendo en cuenta los consumos promedios, las demandas internas especiales y los factores extraordinarios del entorno.

  2. Muy interesante.
    Saludos.

  3. joaquin dijo:

    interesante estudio

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