¿Qué me pasa, doctor?. I/II

doctorHay veces que el organismo no se comporta como la máquina perfecta que se supone es. Casi nadie se preocupa por leves molestias que nota en su cuerpo. El tiempo, tomar alguna pócima casera o unas grajeas las hacen desaparecer.

El máximo responsable de un transitario de cobertura mundial llevaba algún tiempo preocupado por la hinchazón de un dedo cada vez que una de sus manos se movía. Era soportable. No impedía el movimiento, pero incomodaba por su pertinacia. No sabía cómo deshacerse de él y se animó a consultar a un médico.

  • Doctor, creo que tengo un pequeño problema en la sucursal del puerto de Bilbao. La cuenta de resultados no se resiente, porque el grueso del negocio está en el transporte internacional. Desde hace unos meses, el número de horas de manipulación en el almacén se ha disparado y no sabemos por qué. ¿Podría hacer algo para que bajen?

  • Este problema tiene varias causas posibles. Lo mejor es ir a ver qué sucede allí.

Tras cinco minutos de paseo por la nave con el director del centro, el problema salta a la vista: el almacén estaba saturado. Un año atrás, el edificio, de 10 m de altura, cobijaba una playa de transbordo de 3.900 m2, suficiente para manejar las cargas durante el breve tiempo que permanecían allí. En muy poco tiempo se incorporaron nuevos clientes y el tiempo de estancia de las mercancías aumentó por cambios en la gestión de los clientes.

Sutilmente, el comportamiento de una plataforma de tránsito había derivado hacia el de un almacén. El director ordenó apilar la mercancía en bloque. No bastó para evitar la saturación y adoptó más medidas: instalar estanterías para palets normalizados con las que ganar capacidad y adquirir un SGA. Las estanterías no despejaron el almacén y el SGA estaba pendiente de instalar.

En una segunda vuelta, el personal operativo explica cómo se trabajan las cargas de los clientes. Todos mueven palets completos con carretilla elevadora, y usan palet estándar, salvo uno, el de mayor ocupación, que emplea palets especiales.

El manejo de palets estándar se realiza correctamente y no presenta ningún problema para incorporarlo al SGA, ya que la mayoría no pesan más de 1.000 kg y se almacenan en las estanterías. La operativa se complica en el gran cliente, un fabricante de chapa de acero que, ante la falta de espacio en su planta, almacena los pedidos terminados de sus clientes del extranjero.

La chapa se presenta en bobinas apiladas sobre un palet especial, del que existen 6 tamaños. El stock en tránsito corresponde a 73 clientes y sobrepasa los 2.250 palets, cuyo peso unitario oscila entre 800 y 4.600 kg. No hay dos palets iguales; se diferencian en el material o en el peso. Se reconocen por una etiqueta adosada con información en caracteres alfanuméricos y en código de barras. Se almacenan en pilas de 3 m de altura máxima, compuestas por palets de distintas medidas y materiales, destinados al mismo cliente. Las pilas se depositan en líneas de 5 pilas de fondo, procurando agrupar los materiales del mismo cliente en líneas adyacentes. Ocupan una superficie de 2.300 m2.

bobinas

El movimiento se apoya en un terminal remoto del fabricante con acceso a su SGA. De él cuelgan lectores de código de barras conectados por radio. A la salida del material de la fábrica, el sistema lo ubica en una posición genérica de su almacén, con capacidad infinita; representa la nave de almacenamiento. La entrada se realiza sin ningún control; los carretilleros descargan los palets, miran sus etiquetas y los colocan junto a otros palets del mismo cliente. La experiencia les dice dónde colocarlos.

El fabricante elabora propuestas de pedido para expedir a sus clientes, que salen impresas en la oficina y se entregan al carretillero. Las líneas del pedido especifican el material y el peso a servir. Junto a ellas relacionan todos los palets de ese material presentes en el almacén, para seleccionar los que saldrán; cada uno lleva su matrícula y su peso. De cada línea se sirven palets completos cuyo peso total está lo más próximo posible al solicitado, pero sin sobrepasarlo.

Antes de mover ningún palet, el carretillero toma la propuesta e identifica la mejor combinación de palets que cumpla con lo ordenado para cada línea del documento. Encontrar los palets elegidos obliga a sacar al pasillo otros que les impiden el acceso directo. Hay que devolverlos del pasillo a su posición anterior, una vez tomado el palet buscado. El proceso continúa con la lectura de los códigos de barras de todos los palets del pedido y la emisión del albarán de entrega y la documentación adicional que acompaña a la carga. El examen practicado a una serie de albaranes muestra que puede quedar sin ocupar hasta un 30% de la capacidad de carga del vehículo de transporte.

Esta forma de trabajar consumía más horas de las debidas. El responsable del almacén, ubicado en las oficinas de la planta alta del edificio, se ocupaba diligentemente de que no quedara ningún trabajo pendiente para el día siguiente. Sin embargo, no sabía cuánto trabajo y de qué tipo se había hecho cada día, ni si se daban tiempos muertos durante la jornada.

El diagnóstico es sencillo.

  • Le recomiendo siga este tratamiento, más engorroso de lo normal, por las complicaciones que han aparecido.
    • Instalar más estanterías para palets estándar, hasta cubrir la necesidad. Esta medida elimina una parte de la hinchazón.
    • Replantear el área de almacenamiento de bobinas, según una fórmula magistral.
    • Crear unos procedimientos operativos para las bobinas de acero, según otra fórmula magistral.
    • Modificar el SGA antes de ponerlo en marcha, inyectándole una tercera fórmula magistral.
    • Trasladar al responsable del almacén a una nueva oficina, habilitada en el almacén. Está mucho más cerca de los problemas diarios y se eliminan tiempos de desplazamiento a la oficina. Esto también rebaja algo la hinchazón.
  • Tome este aparato, adaptado al dedo, para poder medir la evolución de la hinchazón, a través del OOE, sin tener que venir a consulta.

El tratamiento no debe aplicarse de una vez a todo; puede ser muy perjudicial para la mano. Además, necesita una preparación previa del área donde se va a aplicar el tratamiento. Consiste en marcar las zonas de trabajo, codificar las posiciones de almacenamiento y llenarlas con palets, siguiendo ese orden. Le recomiendo aprovechar los fines de semana y puentes para hacerlo. Después, mantener la rutina diaria. Se notará más fortaleza en el dedo, gracias al mayor control. Durante el tratamiento puede notar alguna pequeña molestia durante poco tiempo; se irá sola y se debe a pérdidas poco importantes de nivel de servicio.

La acción conjunta de los preparados magistrales va a eliminar la hinchazón casi por completo. El resto del tratamiento la complementa.

  • Aquí tiene las fórmulas magistrales para la farmacia. Ha costado dar con ellas. Venga por aquí dentro de unos días y le explico por qué había que crearlas; estaré menos ocupado que ahora. No dude en llamarme para cualquier duda o consulta. Si necesita ayuda para el tratamiento, se la doy gustosamente.

Continúa en “Fórmulas magistrales para jugar al Tetris”.

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Acerca de Juan Carlos Viela

Ingeniero Industrial, con más de 30 años de experiencia, la mayoría en operadores logísticos. Profesional independiente, artesano de la logística, que combina consultoría y formación práctica a profesionales de todos los niveles.
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2 respuestas a ¿Qué me pasa, doctor?. I/II

  1. Se podrían poner muchos nombres a estos pacientes, y no solo en el sector transitario…
    El diagnóstico es muy acertado, solo hace falta que los pacientes lo acepten.

    • Muchas gracias por el comentario, Javier.
      Pacientes como éste los hay por doquier. Los hay que saben sus males y los remedios, y no se molestan en ir al médico, porque ya saben lo que les va a decir. Sin embargo, no hacen nada por arreglarlos; son masoquistas y se sienten muy cómodos con sus males. Otros, a la salida de la consulta, siguen el tratamiento a su manera, llegando a olvidar ir a la farmacia por no querer pagar las medicinas. A veces tienen la desfachatez de volver a la consulta para quejarse de que el tratamiento no les da los resultados esperados. A fin de cuentas, cada cual hace con su vida lo que quiere.

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