La ingenuidad de unos y la realidad de otros

peter

Seguro que muchos lectores conocen el Principio de Peter y la multitud de corolarios que se han extraído de él. Descubrirlo resulta divertido y, sin querer, una sonrisa se vuelve inevitable.

El Sr. Peter lo formuló hace unos cincuenta años, después de haber observado el comportamiento de muchas organizaciones empresariales.

A pesar de su enorme difusión, se siguen viendo ejemplos que lo corroboran; más de uno lo siente cada día en sus propias carnes.

El clima de distensión que surge en los auditorios al escucharlo se tiñe de amargura cuando baja de la palestra a la vida laboral. He aquí un caso real.

Sucedió hace algún tiempo en un almacén de una conocida cadena de distribución alimentaria.

Un empleado con mucha experiencia mantenía una conversación con uno de sus jefes, acerca de la marcha de las ventas en el sector.

Jefe: No entiendo el éxito de esta cadena, que se está convirtiendo en líder del sector, con su política de precios asequibles.

Empleado: Es muy fácil. Hay otras dos que están utilizando la misma política de precios y, al menos, una cadena de ropa.

Jefe: Ah, ¿sí?. Dime qué es lo que tú ves y nosotros no.

Empleado: Muy fácil. Ellos venden cantidad a un precio bajo. Cuanto más cantidad, más beneficio…..

Sin dejar acabar la frase, el jefe replica: Eso es ir hacia atrás. El beneficio está en los precios.

Empleado: Sí, claro, es normal. No se puede vender a precio inferior al de compra, pero si vende más unidades que nosotros, tiene más beneficio. Al fin y al cabo, la gente mira el precio. Si le ofreces un producto bueno, asequible y de calidad, similar al tuyo, es normal que compren allí.

Jefe: Tú, un simple jefe de equipo del almacén, no sabes de qué hablas.

Después de aquella conversación, el empleado pensó que al jefe no le despedían porque cobraba mucho dinero. Y seguía pensando para si: no por vender más caro, la empresa tendrá más beneficios. Muchas veces, nos volvemos locos mirando dónde tenemos que recortar cuando, en realidad, la clave está en negociar unos buenos precios o tener un margen inferior, para poder tener unos beneficios mucho más atractivos.

Dos días más tarde de la conversación, el empleado tenía en su mesa de trabajo la carta de vacaciones, con una propina: el despido.

Anuncios

Acerca de Juan Carlos Viela

Ingeniero Industrial, con más de 30 años de experiencia, la mayoría en operadores logísticos. Profesional independiente, artesano de la logística, que combina consultoría y formación práctica a profesionales de todos los niveles.
Minientrada | Esta entrada fue publicada en Varios y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s