Medir es importante I/II

Este artículo y su continuación están inspirados en las reflexiones del profesor Christoph Roser. A él se los dedico.

Cada vez que un cliente potencial contacta conmigo, es porque cree tener un problema y confía en mi para mitigarlo o resolverlo por completo. Casi nunca recibo información sustentada en datos útiles para trabajar, sino en sensaciones personales y apreciaciones visuales.

Algún cliente piensa que la forma correcta de actuar es atacar al problema y encontrar una solución con la que el afectado se encuentre razonablemente satisfecho. Da por sentado que la veteranía del consultado basta para obtener una respuesta inmediata. No dice nada, pero le noto sufrir si no me ve en acción, porque estoy intentando entender el funcionamiento de las cosas y medirlas, a fin de idear soluciones a los problemas y evaluar su validez.

Nunca se sabe si un problema existe si no se mide la actividad. El siguiente es un ejemplo real de la existencia de anomalías en la gestión operativa de dos máquinas claves en el proceso productivo de un cliente. El creía que no las tenía y no pedía actuar sobre ellas. Sin embargo, construyo su historial de eficiencia, llegando a estos gráficos.

El de la máquina 1 da a entender que la eficiencia empeora con el tiempo. No medir la eficiencia hubiera supuesto seguir empeorando, poco a poco y sin saberlo, hasta llegar a un punto en el que hubiera estallado un problema serio, al que se habría intentado poner coto rapidísimamente.

El de la máquina 2 señala que la eficiencia transita por una montaña rusa en la que los desniveles a sortear se hacen mayores con el paso del tiempo. El final del viaje hubiera sido un gran accidente.

De haber tenido información, la hemorragia de la máquina 1 se hubiera cortado bastante antes del estallido del problema. Alguien se habría preguntado por qué se trabajaba cada vez peor y qué se podría hacer para revertir la situación. Seguro que, poco después, la curva habría entrado en el terreno positivo.

Con información, algún responsable habría indagado qué se hizo para alcanzar el primer pico de eficiencia en la máquina 2. Le habría faltado tiempo para conservar esa filosofía de actuación y mantener la eficiencia en valores próximos a ese máximo.

Por tanto, hay que medir todo, todos los días.

Una vez que se empieza a medir, no se debe parar.

Medir permite tomar mejores decisiones antes de que sea demasiado tarde.

Si se intenta, siempre se puede mejorar todo; la medida muestra el resultado.

El primer paso: empezar a medir

Erase una vez, a principios de siglo, que el director general del operador logístico en el que trabajaba me llama a su despacho.

  • La cuenta de resultados de los almacenes se está deteriorando. En cuanto la vean en la central europea, me van a llamar pidiéndome explicaciones. Ahora no podemos reclamar a los clientes nuevas subidas de precios. Tenemos que aumentar la productividad para reducir costes. Tú sabes algo de eso. ¿Qué piensas hacer?
  • Medirla y después, ya veremos.
  • ¿Cómo?
  • Con un índice, como el Dow Jones en bolsa. Si el gráfico va hacia arriba, vamos bien, si no, tendremos que pensar una explicación para los de la central.
  • Cuéntame cómo funciona.
  • Aplicando el método Loypro, que consiste en bla, bla, bla…
  • No entiendo nada. Haz lo que quieras; ahora, el problema es tuyo.

Pocas semanas más tarde, acudo de nuevo al despacho.

  • ¿Qué has hecho para aumentar la productividad?
  • Crear el índice.
  • ¿Nada más?
  • Nada más.
  • ¿Y después?
  • Ya veremos.
  • Sé que has hecho algo, porque la cuenta de explotación tiene un aspecto mejor. Así voy a poder defenderme ante los de la central.
  • Exactamente lo que te he dicho. Ahora vamos a probar cosas, cuyo resultado vamos a ver rápidamente. Si es bueno, se queda implantado; si no, volvemos a donde estábamos y probamos con otras cosas.

Moralejas:

  • El cambio comienza midiendo la eficiencia, lo demás viene después.
  • Es precipitado actuar antes de medir. Nunca se sabrá si ha merecido la pena.

La segunda parte de este artículo se titula Echar a andar. Las curvas del cambio.

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Acerca de Juan Carlos Viela

Ingeniero Industrial, con más de 30 años de experiencia, la mayoría en operadores logísticos. Profesional independiente, artesano de la logística, que combina consultoría y formación práctica a profesionales de todos los niveles.
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2 respuestas a Medir es importante I/II

  1. Juan Manuel Chaman Vega dijo:

    Muy buen punto, ingeniero. En mi caso, mi formación viene de áreas de proceso, por lo que me ha ayudado mucho el uso de herramientas del control de proceso, como gráficos, medias, rangos y paretos.

    Felicidades y un Saludo

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