Collares y malla II/II

Continuación de Collares y malla I/II

Consideraciones adicionales

Los valores que adquieren los puntos de corte y la mínima carga agrupada para distribuir a través de un punto de tránsito dependen del aspecto que tenga el perfil de demanda, además de los costes de transporte y manipulación. En consecuencia, se deben revisar los tres parámetros una vez al año, dado que los costes de transporte y manipulación se revisan con esa frecuencia y, además, el perfil de pedidos puede variar frente al obtenido en el año anterior.

Se dan muchos casos en que un determinado perfil de pedidos no presenta carga agrupada suficiente para que una parte de los pedidos atraviese un punto de transbordo. Sin embargo, se puede hacer que pasen por él, añadiendo en el punto de carga, pedidos de otros productos en el mismo vehículo. La carga total conjunta puede llegar a ser mayor que la mínima que justifica la existencia de un punto de transbordo.

Un punto de transbordo está concebido para que desde él se puedan entregar pedidos a varios destinos, lo cual es obligado cuando se decide entregar los pedidos mediante rutas de reparto. Pero también es posible entregar pedidos directamente a otros puntos distintos de D. El procedimiento a seguir para hallar los puntos de corte de cada destino es similar al utilizado para obtener los puntos de corte

Aplicación del método Montecarlo

El perfil de demanda tiene gran influencia en los valores que toman los puntos de corte y la carga mínima agrupada que permite tener un punto de transbordo. Si el perfil de demanda toma otro aspecto, los valores buscados también cambian.

Esos tres valores varían en función del perfil de demanda del que provengan. Es lícito pensar, pues, que un perfil obtenido para un largo lapso de tiempo se puede desglosar en la suma de varios perfiles obtenidos para lapsos menores.

La aplicación del procedimiento de obtención de puntos de corte a cada perfil de demanda da lugar, en el mejor de los casos, a tres histogramas de frecuencias brutas, uno por cada valor calculado.

De cada histograma se obtiene otro de frecuencias acumuladas; indica la probabilidad acumulada de poder disponer de un punto de transbordo para un valor de carga agrupada recibida, o de la carga mínima para lanzar un envío directo del punto de transbordo al destinatario, o de la carga mínima para lanzar un envío directo del origen al destinatario. La figura inferior muestra un ejemplo de histogramas de frecuencia bruta y acumulada de probabilidad.

histograma

Alguien decidirá qué probabilidad desea para acertar con la decisión que tome. Buscará en qué valor del eje de abscisas la frecuencia acumulada supera la probabilidad deseada, y ese será el valor mínimo de carga a recibir en el punto de transbordo, o de envío directo del punto de transbordo al destinatario, o de envío directo desde el origen al destinatario (corresponde a la línea azul de la gráfica).

Las cargas que se manejan en transporte multimodal también admiten el cálculo del punto de corte, pues no siempre pueden llegar directamente al destinatario. En su viaje pasan por puntos de transbordo. Este caso se puede asimilar a un transporte teórico que tuviera los mismos costes fijos y variables que la suma de los correspondientes a los trayectos que sigue en su viaje más corto al destino. La unidad idónea de cálculo es el contenedor de menor capacidad que se transporte: palé, iglú, o TEU.

Se pueden calcular tantos puntos de corte como alternativas posibles haya para hacer llegar cualquier tamaño de carga entre dos puntos prefijados; lo habitual es que no se presenten más de tres en cada combinación de origen y destino.

Más puntos de transbordo

Llegar de O a D podría necesitar más puntos de transbordo. Se intuye claramente cuando la distancia entre ambos puntos es grande. A mayor distancia, más probable es que se necesite algún punto más de transbordo.

Se va a suponer que se necesita un nuevo punto de transbordo T2. Se vuelve a una situación similar a la inicial, en la que el punto T ejerce como O. El procedimiento a seguir es el aplicado inicialmente.

Se pueden encadenar cuantos puntos de transbordo se quieran, a partir del último punto obtenido, así hasta que no sea posible añadir ninguno más.

Conclusiones

La búsqueda de puntos de corte es un método válido para determinar los elementos que precisará cualquier red logística radial. Además, el método señala si se precisan puntos de transbordo y la carga mínima que tiene que pasar por ellos cuando llega un vehículo.

La metodología se basa en un eslabón inicial compuesto por origen, punto de transbordo y destino, al que se le engarzan otros formados por puntos de tránsito. Uno cualquiera de ellos se engancha al punto de transbordo anterior y al destino. Se forma, así, un dibujo esquemático en forma de collar con tantos eslabones como puntos de transbordo se necesiten.

collar

Gracias a los puntos de corte se puede decidir una estrategia de transporte entre dos puntos en función del tamaño del pedido a entregar. No hace falta, pues, esperar a nada para ordenar la manera en que se transportará un envío entre dos puntos conocidos.

Al tomar varias redes logísticas radiales con orígenes distintos, es posible que, al menos, dos de ellas tengan algún punto de transbordo común. Si eso se da, ya se ha construido una malla logística por donde fluyen los materiales.

 

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